
Jalisco.— Octubre arrancó con tres temas que serán determinantes para miles de productores de caña de azúcar en Jalisco: el precio que terminará sirviendo de referencia para el pago de la caña, las exportaciones de azúcar mexicana hacia Estados Unidos y las condiciones con las que el campo llegará a la zafra 2026-2027.
Para zonas productoras como Tala y otras regiones cañeras de Jalisco, las próximas semanas serán importantes porque de estas variables dependerá buena parte del ingreso que obtengan los productores durante el nuevo ciclo.
El sector llega además después de años marcados por variaciones en los precios del azúcar, sequías y mayores costos de producción, por lo que existe especial atención sobre el comportamiento del nuevo ciclo.
El precio del azúcar será clave para lo que cobre el cañero
Uno de los temas centrales es el precio de referencia del azúcar base estándar, debido a que de este indicador se desprende directamente el pago a los productores de caña.
De acuerdo con el Programa Nacional de la Agroindustria de la Caña de Azúcar 2026-2030, el sistema vigente establece que 57% del precio de referencia del azúcar corresponde al abastecedor de caña y 43% al industrial azucarero.
Esto significa que cualquier movimiento importante en el precio del azúcar termina reflejándose directamente en los ingresos de los productores.
Como referencia, para el ciclo 2024-2025 el precio concertado del azúcar base estándar fue de 16 mil 100 pesos por tonelada, después de una caída importante de precios. Ese valor fue utilizado como base para el cálculo del pago de la caña de aquel ciclo y no debe confundirse con el precio definitivo de la actual zafra.
Por ello, uno de los datos más esperados por los cañeros es precisamente la definición que permita conocer el pago final y el eventual diferencial que recibirán por la caña entregada.
El diferencial puede representar recursos adicionales para los productores cuando, una vez cerrado el ciclo y realizadas las operaciones correspondientes, el precio definitivo resulta superior al utilizado para las liquidaciones preliminares.
Exportaciones a Estados Unidos pueden influir en el mercado
El segundo factor importante es la cantidad de azúcar mexicana que podrá comercializarse en Estados Unidos durante el ciclo azucarero que comenzó el 1 de octubre de 2026.
La Secretaría de Economía estableció inicialmente un cupo total calculado de 610 mil 573.919 toneladas métricas valor crudo para exportación hacia Estados Unidos durante el ciclo 2026-2027.
De esa cantidad, la primera asignación autorizada asciende a 366 mil 344.351 toneladas métricas valor crudo.
El dato es relevante para los productores porque vender una mayor proporción del azúcar en mercados con mejores condiciones puede contribuir a mejorar el precio ponderado utilizado posteriormente para determinar el valor de la caña.
El propio diagnóstico federal reconoce que cuando una proporción mayor del azúcar tiene que venderse en el mercado mundial a precios bajos, los ingresos de productores e ingenios pueden verse afectados.
Por ello, el acceso al mercado estadounidense es seguido de cerca por todo el sector azucarero.
¿Por qué le importa esto al productor de Tala?
El impacto no se limita a los grandes ingenios.
En Jalisco existen organizaciones de productores directamente relacionadas con zonas de abasto como Tala, Bellavista, Tamazula y Melchor Ocampo, entre otras, por lo que cualquier cambio en precios, exportaciones o productividad termina teniendo repercusiones económicas en miles de familias vinculadas con la actividad cañera.
En el caso de Tala, el cultivo de caña representa una de las actividades agrícolas de mayor importancia económica de la región, por lo que el inicio de un nuevo ciclo siempre genera expectativa entre productores, cortadores, transportistas, organizaciones cañeras y trabajadores vinculados al ingenio.
El clima será el tercer factor de la próxima zafra
El tercer elemento que podría definir la zafra 2026-2027 será el comportamiento del campo después del temporal.
El propio Programa Nacional de la Agroindustria de la Caña de Azúcar advierte que el clima es uno de los factores que más modifica la superficie, el rendimiento y la producción en cada zafra.
Además, identifica antecedentes de sequía en zonas de abastecimiento de ingenios como Tala, Bellavista, Tamazula y Melchor Ocampo, lo que evidencia la vulnerabilidad que tiene esta actividad frente a periodos de falta o exceso de agua.
Las lluvias pueden favorecer el desarrollo de la caña y mejorar el tonelaje por hectárea cuando llegan de manera adecuada, pero también pueden complicar labores agrícolas, caminos, maduración y posteriormente el corte si se presentan en exceso o demasiado cerca del inicio de la molienda.
Por ello, conforme se acerque el arranque de los ingenios será necesario conocer los estimados de campo, toneladas disponibles, rendimiento por hectárea y contenido de azúcar recuperable.
Productores llegan a un nuevo ciclo con presión sobre sus ingresos
El Gobierno federal reconoce que en los últimos años los costos reales de producción de la caña han aumentado mientras que el margen de rentabilidad de los productores ha enfrentado presiones.
El diagnóstico nacional también advierte que una caída en el precio mayorista del azúcar golpea principalmente al cañero, porque reduce directamente sus ingresos mientras los costos de producción permanecen.
Es precisamente por ello que el sector estará atento durante octubre a cualquier definición sobre precios y liquidaciones.
Para los productores de Jalisco, la ecuación de la próxima zafra estará marcada por tres preguntas:
¿A cuánto terminarán pagando la tonelada de caña?, ¿qué tanto ayudará el mercado de exportación hacia Estados Unidos?, y ¿cuánta caña llegará realmente en buenas condiciones a los ingenios?
Las respuestas comenzarán a conocerse conforme avance el nuevo ciclo azucarero 2026-2027.