Tala, Jalisco, 28 de abril de 2025 — En una emotiva ceremonia llena de recuerdos, pasión y orgullo, el municipio de Tala rindió un sentido homenaje a dos leyendas de la lucha libre mexicana: Pedro «El Perro» Aguayo y su hijo Pedro Aguayo Ramírez, conocido como «El Perrito Aguayo». La inauguración del Pabellón Talense se convirtió en el escenario perfecto para recordar su legado, celebrar el talento local y reafirmar el compromiso con el impulso al deporte.

El presidente municipal de Tala, Gerardo Ruiz, encabezó el evento, reconociendo no solo a los homenajeados, sino también a los talentos deportivos actuales del municipio. Durante su discurso, Ruiz enfatizó el orgullo que representan para Tala los atletas que, con esfuerzo y dedicación, han puesto en alto el nombre de la región, el estado y el país.
«Queremos que el mundo sepa que en Tala hay talento, y nosotros como gobierno tenemos la obligación de impulsarlo y apoyarlo», expresó el alcalde. Asimismo, felicitó a los organizadores del evento, destacando el esfuerzo de meses de trabajo para hacer posible este reconocimiento y convocar a la comunidad a seguir apostando por las nuevas generaciones de deportistas.

La ceremonia incluyó un emotivo momento en honor a «El Perro» Aguayo, nacido en Nochistlán, Zacatecas, pero siempre adoptado con cariño por Tala. Reconocido por su estilo aguerrido y su entrega total en el cuadrilátero, El Perro Aguayo se convirtió en un ídolo de multitudes, forjando rivalidades legendarias con figuras como El Santo, Mil Máscaras y Konnan. Su carrera inspiró a generaciones, dejando una huella imborrable en la lucha libre mexicana.

Su hijo, Pedro Aguayo Ramírez, «El Perrito Aguayo», supo honrar y ampliar el legado de su padre, ganándose el cariño del público con su carisma, energía y pasión en el ring. Como líder de «Los Perros del Mal», representó una nueva etapa de la lucha libre, manteniendo viva la esencia popular y combativa que caracterizó a su familia.

«Hoy lo recordamos con honor, con respeto y con el compromiso de nunca rendirnos. El Perro Aguayo y el Perrito Aguayo no solo fueron grandes luchadores, fueron leyendas y parte de la familia de la lucha mexicana», subrayó el presidente Ruiz.

El evento también sirvió para reconocer a jóvenes talentos locales, destacando el esfuerzo de niños y niñas que, con medallas al cuello, representan el futuro deportivo de Tala. El alcalde expresó su apoyo total para seguir fomentando el desarrollo deportivo y cultural, reafirmando el compromiso de su administración con el impulso a las nuevas generaciones.

Finalmente, en punto de las 20:35 horas, se declaró inaugurado oficialmente el Pabellón Talense, un espacio que promete ser símbolo de orgullo para Tala y una plataforma para proyectar el talento local al mundo.
«Gracias, Perro. Gracias, Perrito. Su legado jamás será olvidado», concluyó emocionado el alcalde, entre aplausos que, aseguró, «llegaron hasta el cielo».