Ciudad de México.— La Copa Mundial de la FIFA 2026 comenzó de manera soñada para la Selección Mexicana. Ante un Estadio Azteca completamente lleno y una afición entregada, el Tricolor derrotó 2-0 a Sudáfrica en su partido inaugural, desatando la euforia de miles de aficionados que esperaban con ansias el inicio de la máxima fiesta del futbol.

La tarde estuvo cargada de emoción desde antes del silbatazo inicial. Una espectacular ceremonia de apertura iluminó el Coloso de Santa Úrsula con juegos de luces, música y enormes banderas de las naciones participantes.
La bandera mexicana cubrió gran parte del terreno de juego mientras más de 80 mil aficionados entonaban el Himno Nacional, creando una atmósfera histórica para el arranque del Mundial.

México respondió a las expectativas desde los primeros minutos. Apenas al minuto 9, Julián Quiñones abrió el marcador tras una jugada ofensiva que hizo explotar las tribunas y puso al conjunto nacional en ventaja.
Con el apoyo incondicional de su afición, el equipo dirigido por Javier Aguirre mantuvo el control del encuentro ante una selección sudafricana que mostró pocas respuestas ofensivas y tuvo dificultades para contener los ataques mexicanos.
La sentencia llegó al minuto 67 cuando Raúl Jiménez apareció para marcar el segundo tanto de la tarde, confirmando el dominio tricolor y encaminando una victoria que ilusiona a millones de mexicanos.

El encuentro también estuvo marcado por la intensidad y la polémica. El árbitro mostró tres tarjetas rojas durante el partido, reflejando la tensión que se vivió en varios lapsos del encuentro y obligando a ambos equipos a modificar su planteamiento sobre la marcha.
Más allá del resultado, el triunfo representa un impulso anímico importante para México, que arrancó el Mundial con tres puntos fundamentales en sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.

La victoria provocó celebraciones en distintos puntos del país, donde miles de aficionados siguieron el encuentro a través de pantallas gigantes, plazas públicas, restaurantes y reuniones familiares.

Con este resultado, México da el primer golpe en el Grupo A y envía un mensaje claro al resto de las selecciones: el Tricolor quiere aprovechar su condición de anfitrión para protagonizar una de las mejores actuaciones mundialistas de su historia.
La ilusión está más viva que nunca y el rugido de un país entero volvió a escucharse en el escenario más grande del futbol mundial. :::