
AMECA, JALISCO.— Más de dos años después de la muerte de un niño de apenas 10 años en Ameca, su propio padre fue sentenciado a 20 años, seis meses y 12 días de prisión por los delitos de parricidio y cohecho.
El caso ocurrió el 24 de marzo de 2024 y comenzó con una versión que pretendía hacer creer a las autoridades que padre e hijo habían sido víctimas de un ataque perpetrado por desconocidos sobre la carretera Guadalajara–Ameca.
Sin embargo, las investigaciones terminaron por derrumbar esa historia.
De acuerdo con la Fiscalía del Estado de Jalisco, el responsable, identificado como José de Jesús “N”, proporcionó información falsa para intentar encubrir lo que realmente había sucedido.

La investigación desmontó su versión
Las diligencias realizadas por personal ministerial y de la Vicefiscalía en Investigación Regional permitieron establecer que el supuesto ataque de desconocidos no había ocurrido como inicialmente lo relató el ahora sentenciado.
La investigación técnica y científica determinó que el propio padre había agredido al niño con una navaja, provocándole lesiones que finalmente ocasionaron su muerte.
Según lo establecido durante el proceso, los hechos estuvieron relacionados con un conflicto con su cónyuge, en el que el hombre argumentaba que el menor no era hijo suyo.
Ofreció $18 mil a investigadores
El caso tomó otro giro cuando las autoridades comenzaron a profundizar en las inconsistencias de su declaración.
Al ser entrevistado, José de Jesús “N” ofreció 18 mil pesos a los agentes investigadores para que detuvieran las indagatorias, informó la Fiscalía.
El intento de frenar la investigación provocó que inicialmente fuera detenido por el delito de cohecho.
Pero las pesquisas continuaron.
Conforme se acumularon los datos de prueba, la versión inicial terminó por desmoronarse y la investigación apuntó directamente hacia el padre.
Reconoció su responsabilidad
Durante el desarrollo del proceso penal, el acusado terminó reconociendo su responsabilidad y se sometió a un procedimiento abreviado.
La autoridad judicial dictó una sentencia de:
20 años, seis meses y 12 días de prisión.
Además de permanecer en prisión, deberá cubrir una multa y pagar 549 mil 364 pesos por concepto de reparación del daño.
El caso que comenzó con la historia de un supuesto ataque cometido por desconocidos terminó así con una sentencia contra quien debía proteger al niño: su propio padre.
La Fiscalía de Jalisco señaló que continuará investigando los delitos cometidos contra niñas y niños, así como actos de corrupción encaminados a obstaculizar las investigaciones.