
Este jueves 9 de abril, autoridades estatales confirmaron que ya se trabaja en coordinación con instancias federales para investigar la posible relación entre los ponchallantas detectados en carreteras de Jalisco y el robo de combustible en la región Valles.
Durante una rueda de prensa, el coordinador general estratégico de Seguridad, Roberto Alarcón Estrada, señaló que una de las principales líneas de investigación apunta a que estos objetos metálicos serían utilizados por grupos delictivos para impedir la llegada de autoridades mientras realizan actividades ilícitas.
«Creemos que es por el robo de combustible de esa zona, y que lo hacen para evitar la llegada de las autoridades», declaró.
Los reportes de ponchallantas han aumentado desde el pasado 22 de febrero, aunque este tipo de incidentes no es nuevo en la entidad. Las afectaciones más recientes se registraron en la carretera Ameca–Guadalajara, a la altura del municipio de Tala, donde al menos 20 vehículos resultaron dañados.
Ante este panorama, autoridades estatales mantienen comunicación con personal de Petróleos Mexicanos (Pemex), así como con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para analizar el origen de estos hechos y definir una estrategia conjunta que permita contenerlos.
De acuerdo con Alarcón Estrada, los incidentes suelen concentrarse entre miércoles y jueves, lo que ha permitido focalizar la vigilancia en esos días. Como respuesta inmediata, elementos de Sedena y Guardia Nacional desplegaron un operativo en la zona afectada para reforzar la seguridad mientras continúan las investigaciones.
«El día de hoy se está reportando un número aproximado de 20 vehículos afectados y ya estamos trabajando en una planeación estratégica que habrá que revisar entre el grupo operativo para ver cómo atacar el problema en conjunto con Pemex», explicó.
Las autoridades también buscan determinar si estos actos están relacionados con robos al transporte de combustible, además de posibles tomas clandestinas en ductos que atraviesan municipios como Tala y Ameca.
En total, se estima que al menos 60 vehículos han resultado afectados por ponchallantas en distintos puntos carreteros del estado. No obstante, la cifra podría ser mayor, ya que muchos conductores optan por reparar los daños sin presentar un reporte formal ante las autoridades.
Finalmente, se reiteró el llamado a la ciudadanía a reportar cualquier incidente al número de emergencias 9-1-1, así como a presentar denuncias ante la Fiscalía de Jalisco para fortalecer las investigaciones.