
Una tragedia sacudió este viernes a decenas de familias jaliscienses. La volcadura de un autobús en la carretera San Marcos–Amatlán de Cañas, en el estado de Nayarit, dejó de manera preliminar 11 personas fallecidas y al menos 20 lesionadas, varios de ellos originarios de Jalisco.

El accidente ocurrió alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando un grupo de paseantes se dirigía hacia un balneario en territorio nayarita. Lo que sería un día de recreación terminó en una escena marcada por el caos, la movilización de cuerpos de emergencia y la angustia de familiares.
Coordinación de emergencia entre estados

Tras el percance, el Sistema de Atención Médica de Urgencias (SAMU) Jalisco activó de inmediato sus protocolos y trabajó en coordinación con el Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) de Nayarit para brindar atención a los sobrevivientes.

En total, 21 personas fueron atendidas, de las cuales:
- 20 presentan lesiones clasificadas como urgencias relativas, principalmente por politraumatismos.
- 1 hombre de 38 años fue reportado en estado grave, con contusión torácica.

Este último paciente fue trasladado a un hospital del IMSS en el municipio de Tala, donde permanece bajo atención médica especializada.
Atención médica y traslado de lesionados
Las autoridades informaron que se reguló el ingreso de los heridos a distintas unidades médicas, tanto en Nayarit como en el Área Metropolitana de Guadalajara, con el objetivo de evitar la saturación hospitalaria y garantizar atención oportuna.

El Gobierno de Jalisco, a través de la Secretaría de Salud, mantiene coordinación permanente con autoridades nayaritas para atender a las víctimas y sus familias.

Un viaje que terminó en tragedia
Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas oficiales del accidente; sin embargo, la magnitud del siniestro ha generado consternación en la región.
Este hecho vuelve a poner sobre la mesa la importancia de las condiciones de transporte en viajes recreativos y la respuesta interinstitucional ante emergencias de gran escala.