
El Gobierno de México mantiene un operativo interinstitucional para atender la presencia de hidrocarburos detectada en diversas playas del Golfo de México, principalmente en zonas costeras de Veracruz y Tabasco.
La atención del incidente se realiza a través del Centro de Comando Unificado de Veracruz, donde participan autoridades federales, estatales y comunitarias, entre ellas la Secretaría de Marina, Petróleos Mexicanos (Pemex), Protección Civil, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), así como dependencias ambientales y autoridades locales.
Las primeras manchas de hidrocarburo fueron detectadas a inicios de marzo en playas cercanas a Alvarado y Coatzacoalcos, en Veracruz, además del litoral de Tabasco. De acuerdo con las autoridades, las condiciones meteorológicas y los cambios en las corrientes marinas han influido en el desplazamiento del contaminante hacia la costa.

Especialistas de la ASEA realizaron inspecciones en terminales portuarias e infraestructura energética cercana a las zonas afectadas; sin embargo, hasta el momento no se han detectado fugas directas en instalaciones costeras.
Aun así, en varios tramos de playa se identificaron restos de hidrocarburos con distintos grados de degradación, lo que sugiere que el material pudo haber permanecido cierto tiempo en el mar antes de llegar a tierra.

Para reforzar las labores de monitoreo, autoridades han desplegado sobrevuelos de reconocimiento, patrullajes marítimos, drones y análisis satelital del comportamiento de las corrientes marinas en puntos clave como Alvarado, Coatzacoalcos y la zona costera de Tabasco.
Como parte de la respuesta operativa, Pemex movilizó la embarcación Oil Rec para contener el derrame en altamar mediante barreras flotantes y equipos de recuperación, lo que permitió evitar una expansión mayor de la mancha.
De manera paralela, brigadas integradas por personal de dependencias federales, pescadores y comunidades locales realizan labores de limpieza en las playas afectadas.

En el municipio de Alvarado fue activado el Plan Marina, lo que permitió coordinar acciones entre autoridades federales, estatales y municipales para instalar barreras de contención, limpiar las playas y brindar atención a pescadores de la región.
Mientras tanto, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) inició inspecciones adicionales para fortalecer la investigación y determinar posibles responsabilidades ambientales.

Hasta ahora, especialistas continúan analizando modelos oceanográficos para identificar el origen del hidrocarburo. Los estudios preliminares indican que el contaminante habría llegado desde el mar hacia la costa.
Las autoridades federales señalaron que una vez identificado el origen del derrame, se aplicarán las sanciones correspondientes a la empresa responsable y se exigirá la reparación del daño ambiental.
Mientras tanto, dependencias como Semarnat, Semar, ASEA, Profepa y Pemex mantienen personal desplegado en las zonas afectadas para monitorear la situación y atender a comunidades pesqueras que pudieran resultar impactadas.