¡De Juan Escutia al Catrín Escutia! En Ameca hasta los escándalos se convierten en tradición de Día de Muertos

De Juan Escutia al Catrín-Escutia: el polémico salto de un menor desde el balcón de la Presidencia Municipal de Ameca ahora inspira una peculiar figura de Día de Muertos. ¡En Ameca hasta los escándalos se convierten en tradición!


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Primero lo lanzaron desde el balcón de la Presidencia Municipal, después se volvió famoso en todo México y ahora hasta inspira un pequeño catrín. En Ameca, las polémicas no se entierran… ¡se llevan al altar!

Ameca, Jalisco. — Dicen que el mexicano se ríe hasta de la muerte, pero en Ameca parece que también se ríen de los sustos que le dan a medio país. Y es que el famoso salto de Juan Escutia, que durante las fiestas patrias puso al municipio en el ojo del huracán, ahora inspira una peculiar versión para el Día de Muertos: un pequeño Catrín-Escutia, con uniforme, bandera mexicana y hasta alas de ángel.

Todo comenzó en septiembre, cuando un alumno del Colegio Niños Héroes fue lanzado desde un balcón del segundo piso de la Presidencia Municipal para representar la histórica caída atribuida a Juan Escutia. Afortunadamente, el menor aterrizó sobre una lona sostenida por adultos y resultó ileso.

El video se volvió viral y llegó hasta el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, quien pidió terminar con esa tradición por considerar que ponía en riesgo a los menores.

Pero como en Ameca parece que las polémicas tienen más vidas que un gato, ahora el episodio encuentra una segunda oportunidad entre catrinas, calaveras y flores de cempasúchil.

La figura del pequeño Catrín-Escutia retoma con humor aquel momento que hizo famoso al municipio: su uniforme de cadete, su inseparable bandera y unas alas de ángel que parecen decir: «Esta vez, mejor vuelo y no me avienten».

Eso sí, una cosa es convertir el episodio en humor de Día de Muertos y otra muy distinta repetir el salto. Porque si algo dejó aquella representación fue una lección: para hacer historia no hace falta lanzar niños desde un segundo piso.

Y así, entre la tradición, el ingenio y la polémica, Ameca vuelve a demostrar que aquí las historias no mueren: se transforman en catrines.

¿Qué opinas? ¿El Catrín-Escutia merece un lugar en los altares de Ameca o ya fue suficiente con el salto de septiembre?


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admin