
Zapopan, Jalisco.– Un total de 36 trabajadores procedentes de Ameca, Jalisco, fueron rescatados la noche del lunes luego de que el camión de transporte de personal en el que viajaban quedara varado en medio de una severa inundación sobre la carretera a Nogales, en Zapopan.

El incidente ocurrió durante la intensa tormenta que afectó gran parte de la Zona Metropolitana de Guadalajara, provocando importantes acumulaciones de agua en diferentes puntos.
De acuerdo con información proporcionada por personal de la Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos de Zapopan, el autobús aparentemente intentó atravesar el paso a desnivel, pero la cantidad de agua que descendía hacia el punto impidió que pudiera continuar.
La unidad transportaba a 36 trabajadores, además del conductor, quienes se dirigían a iniciar su jornada laboral en una empresa ubicada en las inmediaciones de avenida Aviación.

Los trabajadores permanecieron dentro del autobús mientras el nivel del agua continuaba aumentando. Según los cuerpos de emergencia, la inundación alcanzó más de 1.50 metros de profundidad en algunos momentos.
Ante la emergencia, Protección Civil y Bomberos de Zapopan movilizó personal y equipo especializado para rescates acuáticos. Mediante una embarcación ligera, los rescatistas comenzaron a evacuar a los ocupantes del autobús y trasladarlos hasta una zona segura.
Las maniobras concluyeron sin que se reportaran personas lesionadas.

En el mismo punto también quedó varado un tráiler, lo que evidenció la profundidad que alcanzó el agua durante la tormenta. Los bomberos señalaron que incluso vehículos de gran altura pueden quedar atrapados al intentar atravesar este tipo de inundaciones.
Posteriormente, personal especializado realizó trabajos con equipo para la extracción del agua y liberar la vialidad, así como los vehículos pesados que habían quedado atrapados.

Protección Civil reiteró el llamado a los automovilistas a no intentar cruzar pasos a desnivel, vados o vialidades inundadas, ya que resulta difícil determinar la profundidad real del agua y, en algunos sitios, además pueden generarse corrientes capaces de arrastrar personas o vehículos.
El caso de los trabajadores de Ameca terminó únicamente con daños y complicaciones viales; sin embargo, las autoridades advirtieron que intentar abandonar un vehículo por cuenta propia en una inundación de esta magnitud puede representar un riesgo considerable.