Ciudad de México, 22 de junio de 2026.— La historia de una pequeña de apenas dos años se ha convertido en un símbolo de esperanza y fortaleza para cientos de familias que enfrentan enfermedades oncológicas infantiles en México.

Tras más de un año de tratamientos, cirugías y atención médica especializada, la menor logró vencer un ependimoma, un tumor localizado en el sistema nervioso central, gracias al trabajo conjunto de especialistas del Hospital Regional del ISSSTE en Puebla y del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” de la Ciudad de México.
El diagnóstico llegó en noviembre de 2024. A partir de ese momento comenzó una intensa batalla médica y familiar. La niña fue sometida a una primera cirugía para retirar el tumor y posteriormente recibió sesiones de quimioterapia en el Hospital Regional de Puebla.
Ante la complejidad del caso, especialistas del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” reforzaron su atención con una segunda cirugía y sesiones de radioterapia. En el proceso participaron expertos en neurooncología pediátrica, neurocirugía, radioterapia, endocrinología, paidopsiquiatría, cuidados intensivos y cuidados paliativos.
La coordinadora del Servicio de Pediatría del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, Janette García Pérez, destacó que la menor presenta una evolución favorable y continuará bajo vigilancia médica permanente.

«La pequeña se encuentra estable de salud y se le brindará puntual seguimiento tanto en el Hospital Regional de Puebla como en el Centro Médico Nacional. Este esfuerzo fue posible gracias al trabajo en equipo de múltiples especialistas comprometidos con mejorar la atención y dar soluciones oportunas a los pacientes oncológicos pediátricos», señaló.
El momento más emotivo llegó el pasado 3 de junio, cuando la niña y su familia participaron en el tradicional toque de campana, ceremonia que simboliza el fin del tratamiento y la victoria sobre el cáncer.
Acompañados por médicos, enfermeras y personal administrativo, la pequeña y sus seres queridos celebraron el cierre de una etapa marcada por la incertidumbre, pero también por la esperanza y la perseverancia.
Su madre, Linda Pérez Zúñiga, expresó su agradecimiento al personal médico de ambos hospitales por la atención brindada durante todo el proceso.
«En acompañamiento de los médicos, en asesoría con ellos, nos está yendo bien y esto sí es de celebrar, de compartirlo, de saber que sí se puede», manifestó emocionada.
El ISSSTE destacó que este caso refleja la importancia del acceso a tratamientos de alta especialidad, así como la coordinación entre instituciones para brindar atención integral a niñas y niños con cáncer.
En el marco de las políticas de salud impulsadas por el Gobierno de México, el instituto reiteró su compromiso de fortalecer la atención oncológica pediátrica con una visión humana, oportuna y especializada.
Hoy, el sonido de una campana no solo marcó el final de un tratamiento. También anunció el inicio de una nueva etapa para una pequeña guerrera que logró vencer una de las pruebas más difíciles de su corta vida.