Gracias a reportes ciudadanos —porque aparentemente los vecinos sí hacen la tarea— la Policía Metropolitana aseguró una finca que funcionaba como presunta bodega y taller improvisado de motocicletas robadas en Hacienda de Santa Fe, Tlajomulco. El negocio ilegal terminó con dos hombres detenidos.

Los oficiales recibieron denuncias anónimas sobre sujetos que desmantelaban motos dentro de una casa del fraccionamiento, así que montaron vigilancia en la zona. Y sí, el resultado llegó más rápido de lo que tardan en desaparecer las placas de una moto.
El momento clave ocurrió en el cruce de Nacaome y Comayagua, donde los policías detectaron a dos sujetos empujando una motocicleta sin placas rumbo a un domicilio. Un detalle pequeño… salvo por el hecho de que la moto tenía reporte de robo de ese mismo día.
Cuando los uniformados se acercaron, los hombres reaccionaron de forma agresiva —como si empujar motos robadas fuera perfectamente normal— y terminaron asegurados.

En la revisión preventiva no traían nada ilegal… salvo la motocicleta robada que estaban empujando. Tras verificar los datos, se confirmó el reporte de robo reciente en el municipio.
Desde el exterior del domicilio, los oficiales observaron varias motocicletas en el interior. Porque si vas a montar una bodega clandestina, al menos deja la puerta abierta para facilitar el trabajo.

El Ministerio Público ordenó resguardar la finca mientras se conseguía la orden de cateo. Una vez autorizada por un juez de control, llegó la sorpresa: cuatro motocicletas más con irregularidades, algunas con números de serie borrados, y un motor con reporte de robo desde enero.
El inventario del “taller” quedó asegurado, junto con Israel “N”, de 23 años, y Roberto “N”, de 44, quienes ahora deberán explicar su emprendimiento ante el Ministerio Público.
Otro día normal en la lucha contra el robo de vehículos en la Zona Metropolitana de Guadalajara.